Glosario de sostenibilidad

Organización No Gubernamental (ONG)

El término Organización No Gubernamental (ONG) aparece mencionado por primera vez en los documentos de la ONU en la segunda mitad de la década de 1940 para referirse a un universo amplio y heterogéneo de instituciones y organizaciones que tenían en común su no pertenencia a ámbitos gubernamentales.

Una ONG es una entidad de carácter privado que se crea independientemente de los gobiernos locales, regionales y nacionales, así como de organismos internacionales. Jurídicamente, puede adoptar diferentes estatus, como asociación, fundación, corporación y cooperativa, entre otras formas. 

Otro de los rasgos distintivos de las ONG es que son organizaciones sin ánimo de lucro y que sus fundadores definen sus objetivos en función de situaciones susceptibles de mejoras en un amplio abanico de temas, como el ámbito social, de la cooperación, la ayuda humanitaria, el desarrollo económico y sostenible, la protección del medio ambiente, los derechos humanos, la transferencia de tecnología, la salud o la investigación.

La Cruz Roja, que tiene su origen en el Comité Internacional de la Cruz Roja creado en 1863 gracias al filántropo Henry Dunant, se considera una de las ONG más antiguas del mundo. A lo largo del siglo XX han ido apareciendo distintos tipos de organizaciones locales, regionales, nacionales e internacionales en casi todos los países del mundo, aunque  la inmensa mayoría de las ONG actuales datan de finales de este siglo.

El Consejo Económico y Social de Naciones Unidas pasó de contar en 1946 con 41 ONGs reconocidas bajo el status de consultivas a 2.350 ONGs en 2003. El crecimiento exponencial de estas organizaciones ha ido emparejado con el aumento de una conciencia social sobre los problemas que existen en el mundo y un impulso de la participación ciudadana en la resolución de los mismos. A comienzos del siglo XXI, el sector de las ONGs se ha consolidado como una fuerza motora de recursos, conocimientos y voluntariado que se denomina "tercer sector".

En el ámbito del medio ambiente, las ONGs se articulan como entidades independientes que impulsan el desarrollo sostenible y dan a conocer a los ciudadanos nuevas formas de actuación para poder alcanzarlo a través de campañas de información y sensibilización sobre la situación de los bosques, los océanos, los recursos naturales, el consumo responsable, la biodiversidad y el cambio climático, entre otros.

A nivel mundial existen dos grandes organizaciones que aglutinan una buena parte del movimiento ecologista actual y que promueven actitudes responsables hacia el medio ambiente, tanto entre los ciudadanos como entre los gobiernos y el sector empresarial.

El Fondo Mundial para la Naturaleza, más conocido por las siglas WWF (World Wildlife Fund), es, a comienzos del siglo XXI, la mayor ONG existente a favor de la conservación de la naturaleza. Se fundó en 1961 y cuenta con casi 5 millones de socios y una red mundial de oficinas en cerca de 100 países repartidos por los cinco continentes. Uno de sus principales promotores fue el biólogo británico Sir Julian Huxley, primer director general de la UNESCO, que también había impulsado la creación de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), una institución científica que actualmente forman 84 estados, 108 organismos gubernamentales y 749 ONG.

Greenpeace es la segunda ONG ecologista más grande del mundo, nacida en 1971 de forma espontánea a raíz de las protestas de un grupo de ciudadanos canadienses y estadounidenses en contra de las pruebas nucleares que los Estados Unidos estaban realizando en el archipiélago de Amchitka (Alaska). En 1978 se convirtió en Greenpeace Internacional, que en la actualidad cuenta con tres millones de asociados y está presente en 41 países.

Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Desde su sede en Ginebra (Suiza), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se ocupa de los derechos laborales de los trabajadores a nivel mundial. Se creó en 1919, en calidad de agencia de la Sociedad de las Naciones, bajo un prisma según el cual una paz duradera y universal sólo puede alcanzarse si se fundamenta en el trato decente de los trabajadores. Al término de la Segunda Guerra Mundial, la OIT se convirtió en la primera agencia especializada de la recién creada Organización de Naciones Unidas (ONU).   

La OIT reúne en una misma mesa a gobiernos, patronos y trabajadores de los Estados Miembros con el fin de emprender acciones conjuntas destinadas a promover un trabajo digno en el mundo. Juan Somavia, director general de este organismo, refuerza este planteamiento al señalar como meta principal el "promover oportunidades para que las mujeres y hombres puedan obtener trabajos decentes y productivos, en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana".          

La Organización Internacional del Trabajo consagra su actividad a la regulación de los principios y derechos de los trabajadores, mejorando la protección social y animando el diálogo social, a la vez que proporciona información relevante, así como técnicas de asistencia y de entrenamiento.      

Desde la OIT se considera que la vía principal para salir de la pobreza es el trabajo, pues, además de proporcionar ingresos, contribuye a cimentar el progreso social y económico, fortaleciendo a los individuos, sus familias y comunidades.

Este progreso está indisolublemente unido a un trabajo que sea digno, entendiendo como tal aquel que aglutina las aspiraciones de las personas durante su vida laboral. En esta línea, la OIT es responsable de la elaboración y supervisión de las Normas Internacionales del Trabajo, para que, en coordinación con los 179 países miembros, se garantice su respeto  tanto en la teoría como en la práctica.          

Ósmosis inversa

La ósmosis inversa es el proceso físico químico con el que se consigue separar la sal del agua marina. A mediados de los años 50 del siglo pasado, un grupo de investigadores de la Universidad de Florida (UF) y de California (UCLA) comenzaron a estudiar el proceso de la ósmosis para separa el agua de la sal.

Liderados por Charles Reid, incluyeron por primera vez el término "ósmosis inversa" en unos de sus trabajos internos. Era el año 1956.Ésta se basa en dar la vuelta a un principio químico básico: la ósmosis, por el cual dos líquidos con distinta concentración salina tienden a igualarse cuando entran en contacto. Si entre ellos se interpone una membrana semi permeable (deja pasar el líquido, pero no las partículas de sólidos en suspensión), el líquido con menor concentración de sólidos tiende a irse hacia el más concentrado.

Lo que se busca con la ósmosis inversa es, precisamente, lo contrario: que ambas soluciones no se igualen, sino que el agua que contiene sal pase a la cubeta dejando a un lado los depósitos sólidos. Para conseguirlo, se aplica presión externa sobre el agua con sal y así se filtra sólo el líquido. La clave del éxito de este proceso está en la calidad de la membrana permeable: cuanta mayor precisión se consiga, mayor pureza tendrá el agua resultante.

Desde que Reid enunciara el proceso, tanto él como el resto de científicos que se han dedicado a este tema, han trabajado para perfeccionar las membranas.

En la actualidad, las plantas desalinizadoras combinan un grupo de distintas membranas para conseguir mayor perfección en el proceso. 

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